Horas efectivas de trabajo Cámara Baja

Horas efectivas de trabajo Cámara Baja

Es en la labor legislativa donde recae el poder normativo de la ciudadanía para elaborar las leyes que regulen su correcta convivencia.

La transparencia en el quehacer de los diputados y senadores tienen un rol trascendental para que la ciudadanía pueda fiscalizar el trabajo por el cual pagan impuestos. De una escala de 1 a 7, el Congreso es la institución chilena que menos cercanía tiene con la ciudadanía con una evaluación de nota 2; junto a las AFP y los partidos políticos son las instituciones peor evaluadas (link).

El saber que hacen durante su trabajo los principales actores del proceso legislativo es clave para modernizar leyes que necesitan adaptarse a los cambios que está viviendo el Chile. La transparencia incide directamente en un proceso legislativo más eficiente, necesario para legislar temáticas nacionales, tales como migración, educación, identidad de género, criptomonedas o aplicaciones disruptivas como Uber o Cabify. Ser cómplice de una ilegalidad al andar en un vehículo soportado por una aplicación que abarca más del doble de la plaza automotriz legal, es el producto de que el consciente colectivo no esté reflejado en leyes.

Durante el último período parlamentario (entre el 11/03/2014 hasta el 10/03/2018), un diputado tuvo que haber dedicado a la labor parlamentaria un total de 1.106 días, equivalente al 76% del tiempo total del período; dividiendo sus actividades en dos:

  • Sesiones y comisiones: es donde se elaboran los proyectos de ley. El fuerte del trabajo parlamentario se encuentra en estos eventos. Corresponden al 51% del tiempo de trabajo, equivalente a 569 días.
    Para medir el trabajo en estos eventos se encuentran los siguientes registros:
    • Hora de inicio y fin de cada sesión y comisión.
    • Asistencia a sesiones y comisiones de cada diputado. Es importante destacar, que una asistencia se define el haber estado un instante del evento.
    • Hora de llegada a sesiones de cada diputado (desde el 23 de enero del 2017).
  • Otras actividades parlamentarias: corresponde a todo el trabajo que hace un diputado fuera de las sesiones y comisiones. Corresponde al 49%, equivalente a 537 días. Las actividades son del tipo: audiencia con autoridades, reuniones con dirigentes, gestiones, estudios, preparación intervenciones, visitas al distrito entre otras. No se encuentran datos públicos para poder medir estas actividades.

Las sesiones y comisiones se desarrollan las tres primeras semanas de cada mes de lunes a jueves.

Metodología

Considerando los calendarios legislativos del último período legislativo existieron 565 días para el trabajo de sesiones y comisiones. Entendiendo que trabajan de lunes a sábado, un diputado debió haber trabajado 7,5 horas diarias para llegar a las 45 horas semanales.

Los registros de sesiones y comisiones se obtuvieron desde www.camara.cl. Para cumplir con el objetivo que es cuantificar las horas efectivas de trabajo, hay que sumar la duración de cada uno de los eventos realizados, que es equivalente a lo que planificaron trabajar.

Considerando solo lo planificado, se identificaron 3 tipos de pérdidas de tiempo laboral:

  • Pérdida por inasistencia: corresponde cuando un diputado no asiste a ningún instante del evento. Se descuenta la duración completa del evento.

  • Pérdida por incompatibilidad horaria: corresponde a la pérdida que se produce cuando existen dos eventos a los que un diputado está comprometido a asistir y que alguna parte de éstos se realiza de forma simultánea, por lo que es imposible que esté en los dos. Esto incluye a los casos de asistencia simultánea, que es cuando un diputado registra asistencia en dos eventos que ocurren en el mismo tiempo y distintos espacios. Este fenómeno ocurre dado que en la gran mayoría de los eventos no hay registro de la hora de ingreso ni salida en sesiones y comisiones. Recién el 23 de enero del 2017, se empezó a registrar la hora de ingreso a las sesiones. En el caso de que un diputado tenga asistencia simultánea a dos eventos, y que no exista registro de la hora de ingreso a sesiones, se priorizará la asistencia de la comisión sobre la sesión para el intervalo de tiempo que tenga incompatibilidad horaria.

  • Pérdida por impuntualidad: es equivalente al tiempo perdido por llegar tarde a una sesión. Las comisiones no cuentan con el registro de la hora de llegada de cada diputado. Este registro se empezó a medir el 23 de enero del 2017 en sesiones, y en caso de ser significativo se extrapolará esta pérdida a los años anteriores.

Para obtener las horas efectivas trabajadas se resta del planificado las pérdidas por: inasistencia, incompatibilidad horaria e impuntualidad.

Considerando lo anteriormente mencionado, se calcularán dos tipos de pérdida efectiva:

  • Pérdida efectiva sobre lo que tuvieron que haber trabajado (sobre las 7,5 horas diarias).
  • Pérdida efectiva sobre lo planificado

En el análisis se excluyeron a 2 diputados que fueron desaforados y otro por no haber estado todo el periodo parlamentario (entró en reemplazo). Por lo que la muestra queda de un total de 117 diputados. También se excluyeron las sesiones suspendidas y nos se consideraron los eventos de marzo 2018.

Análisis Global

En la siguiente tabla, se puede ver las horas diarias que planificaron en promedio por cada año legislativo, y cuantas horas realmente trabajaron.

¿Cuánto trabajó un diputado en comparación a un chileno común?

Considerando los registros que existen en el último período parlamentario, un diputado trabajó 3,6 horas en promedio cada día que le correspondía trabajar en sesiones y comisiones según calendario. Esto implica que un diputado trabajó el 48% que un chileno común, y dentro de sus horas planificadas, perdió el 20% sobre lo que planificó trabajar, debido a la inasistencia, incompatibilidad horaria e impuntualidad.

¿Por qué el período 2017 – 2018 es el que tiene menos horas efectivas de trabajo diario en sesiones?

Esto se debe a dos razones:

  • Se planificó trabajar un 14% menos de tiempo que los años anteriores.
  • El porcentaje de inasistencia aumentó un 20%.
  • Es el único año que considera la hora de ingreso en sesiones, por lo que es posible descontar la impuntualidad.

En el año 2017 – 2018 en promedio un diputado: tuvo un 23% menos de horas efectivas de trabajo en comparación al promedio de los tres años anteriores y se ausentó a un 27% del total de tiempo de sus compromisos. Trabajó solo un 39% de lo que trabaja un chileno común; equivalente a 2,9 horas diarias. Esto es sin considerar la hora de salida de sesiones y comisiones, ni la hora de entrada de esta última.

El mayor foco de este polinforme estará en el período 2017 – 2018 dado que es el año que se tiene más información.

Análisis sesiones y comisiones

Ya habiendo analizado globalmente los eventos, se desglasarán por tipo: sesión, comisión permanente y comisión investigadora.

Analizando en su conjunto el último período parlamentario, las sesiones representan en horas efectivas dos tercios del trabajo medible de un diputado. El tercio que corresponde a comisiones, el 85% del tiempo se dedica a comisiones permanentes y el 15% restante a investigadoras. Estas últimas, son citadas por alguna de las dos cámaras para investigar un tema específico y no podrá extender los alcances de la investigación.

La variable que más incide es la de inasistencia, generando una pérdida del 12% sobre lo que se planificó trabajar. Las comisiones investigadoras cumplen el rol fiscalizador del Congreso y fue el tipo de evento que obtuvo mayor porcentaje de pérdida por inasistencia (28%) y por incompatibilidad horaria (9%); dando en total una pérdida efectiva del 37% del tiempo destinado.

Hay que considerar que los registros de puntualidad solo están para las sesiones del período 2017 – 2018, es por esta razón que la siguiente tabla solo mostrará los datos de ese año:

Analizando el período 2017 – 2018, se puede ver que la pérdida por puntualidad sube a un 7%, esto es suponiendo que llegaron puntuales a todas las comisiones. Enfocándonos solo en sesiones, la variable que más incide ya no es la de inasistencia, sino que la de puntualidad con un 11%. Esto indica que sí existe un comportamiento impuntual de los diputados, por lo que es bastante probable, que tampoco sean puntuales en las comisiones.

Análisis diario

Para el análisis diario, solo se considerará el año 2017–2018 dado que es el único que cuenta con el registro de impuntualidad.

Como se analizó en el polinforme de Carga laboral, no existe una distribución pareja de horas planificadas en los días donde se celebran estos eventos. En promedio los martes y miércoles se planificó trabajar cuatro veces más de tiempo que los lunes y jueves. Esto se puede verificar con la programación de actividades del año 2017-2018

A continuación, se muestra una tabla con los números depurados del año 2017 – 2018.

El lunes, único día de trabajo exclusivo en comisiones, un diputado promedio trabajó 54 minutos. Correspondiente a la mitad de un bloque de clases en el colegio. En promedio, ningún intervalo de media hora superó un tercio de la cantidad total de diputados.

Los martes y miércoles obtuvieron un mayor número de horas efectivas trabajadas con un promedio cercano a las 4 horas y media, representando un 60% de lo que trabaja un chileno común. Se puede ver que concentran sus horas de trabajo en la mañana donde hay sesiones, y en la tarde donde la mayoría son comisiones, baja la presencia de diputados.

El jueves es el día que más tiempo se perdió por impuntualidad (9,5%) y por incompatibilidad horaria (7.5%). Se perdió más de un tercio de las horas que planificaron trabajar en su labor legislativa. Claramente existe un error de planificación, dado que solo programaron trabajar entre las 10:30 y las 12:30 este día. 

Las horas efectivas trabajadas no son parejas a lo largo de la semana, concentrando el 81% de su trabajo los martes y miércoles. Los diputados no se están tomando en serio el calendario legislativo, ya que éste define al día lunes como un día de trabajo en comisión y si analizamos la planificación por bloque de horario, como máximo se encontrará un cuarto de los diputados.

Análisis por diputado

Nos enfocaremos en el último período dado que es el único que posee los datos de puntualidad de los diputados. A continuación, se muestra la dispersión de las horas diarias planificadas de cada diputado, respecto a sus horas diarias efectivas trabajadas. Si el color del círculo es más rojo mayor fue su pérdida porcentual efectiva sobre lo planificado, y a más verde esta fue menor.

Las dos líneas discontinuas del gráfico representan el promedio de horas de trabajo efectivo y el promedio de horas planificadas en sesiones y comisiones del año 2017 – 2018. Esto genera cuatro cuadrantes que se explican a continuación.

Cuadrante A: son los diputados que menos horas planificaron y que tuvieron menos horas efectivas de trabajo sobre el promedio. Quien menos trabajó fue José Antonio Kast con 1,2 horas efectivas de trabajo, también es quien tiene la tonalidad más roja, por lo que también fue quien más pérdida obtuvo sobre el planificado. También destacan los nombres de Joaquín Lavín, Felipe Kast y Gabriel Boric. Una comparación interesante es la de Joaquín Lavín con Javier Hernández, los dos planificaron 3,3 horas y Javier Hernández trabajo de manera efectiva aproximadamente el doble que Joaquín Lavín. Otro caso interesante es el de Pepe Auth, quien si bien está en este cuadrante, es uno de los que tiene el color más verde; es decir, fue unos de los que menos perdió con aproximadamente 10% sobre lo planificado.

Cuadrante B: acá están los diputados que planificaron más sobre el promedio y tuvieron menos horas efectivas de trabajo. Destacan los nombres de: Nicolás Monckeberg, Gonzalo Fuenzalida, Ricardo Rincón y Sergio Gahona; éste último efectivamente trabajó lo mismo que Pepe Auth, pero planificó 2 horas y media más en promedio por día. Siguiendo con el mismo caso de Sergio Gahona, planificó aproximadamente el mismo tiempo que Yasna Provoste y ella trabajó efectivamente 1,2 horas diarias más.

Cuadrante C: son los diputados que planificaron trabajar menos horas sobre el promedio y efectivamente trabajaron más sobre éste; en consecuencia, es el cuadrante que va a concentrar más tonalidades verdes. Destacan los casos de: Javier Hernández, Leopoldo Pérez, Carlos Abel Jarpa y Claudio Arriagada.

Cuadrante D: son los diputados que más horas planificaron y más horas efectivas de trabajo tuvieron sobre el promedio. Destacan los nombres de: Roberto Poblete, Osvaldo Andrade, Jorge Rathgeb y Jaime Bellolio. Está el caso de Yasna Provoste, que si bien fue la cuarta que más horas trabajó, tuvo una pérdida del 24% del tiempo de sus responsabilidades de sesión y comisión.

Los resultados muestran extremos distintos, el diputado que más trabajo lo hizo un 258% mas en comparación con el que menos trabajó. Como pasa en el colegio, la universidad o el trabajo; existen personas que hacen la pega y personas que no.

¿Cuántas fueron las horas efectivas perdidas en la Cámara Baja?

No es posible calcular este polidato de manera exacta, esto se debe a que no se cuenta con los registros de hora de entrada de comisiones ni de salida en sesiones y comisiones.

El registro con que si se cuenta es la hora de ingreso a sesiones desde el 23 de enero del 2017. A continuación, un gráfico que refleja el impacto de este indicador.

La curva celeste indica el porcentaje de pérdida total sobre lo planificado durante el último año. Se puede ver que los picos más altos se encuentran cuando aparece el área roja el 23 de enero de 2017, fecha en que se empezó a medir la puntualidad.

Durante el último año parlamentario, la variable que más incidió en la pérdida porcentual sobre lo planificado en sesiones es la impuntualidad con un 48%, las otras dos variables que incidieron fueron las inasistencias (38%) y la pérdida por incompatibilidad horaria (14%).

Entendiendo que no se considera la impuntualidad en comisiones y el retiro anticipado en sesiones y comisiones, nos parece correcto extrapolar el indicador de puntualidad del último año a los tres antecesores en sesiones.

 A continuación, la misma tabla que vimos en el análisis global considerando esta extrapolación de la impuntualidad.

Una vez extrapolada la impuntualidad a los 3 primeros años,  las horas trabajadas disminuyen de 3,6 a 3,3 horas diarias.     

Fueron 565 días para trabajar en sesiones y comisiones. Considerando a los 117 diputados de la muestra, entrega que el total de horas pérdidas por no trabajar en la Cámara Baja es de 277.641 horas.

A continuación, las dos horas de pérdida definidas en la metodología:

  • Pérdida diaria efectiva sobre lo que tuvieron que haber trabajado: 4.2 horas. 
  • Pérdida diaria efectiva sobre lo planificado: 1.1 horas.

Costo

El costo total posee una gran complejidad de calcular, dado que se debería medir el daño que le hace al país no tener las leyes adecuadas para regular el comportamiento de la nación.

Es por esta razón que el costo se calcula en base a cuánto cuesta una hora perdida de un diputado promedio. Considerando sueldo bruto, gastos operacionales, asesorías externas, personal de apoyo y una jornada laboral de 7,5 días de lunes a sábado; el costo hora diputado es de 126.153 pesos.

Para cumplir el objetivo de este polinforme, que es cuantificar la pérdida efectiva de un diputado es necesario multiplicar el tiempo total no trabajado por la Cámara Baja en sesiones y comisiones, que son 277.641 horas, por el costo hora diputado; entregando una pérdida total de 35 mil millones de pesos. 

Estas cifras no consideran: los descuentos respectivos a las dietas parlamentarias por inasistencias injustificadas, la pérdida realizada por la impuntualidad a comisiones ni la pérdida por retiro anticipado en sesiones y comisiones.

Conclusiones

Este trabajo, es el acercamiento más profundo a definir y medir el quehacer parlamentario. El análisis está basado en los eventos medibles: sesiones y comisiones (existen datos); el resto del tiempo laboral está enmarcado en otras actividades parlamentarias (no existen datos). En el Reglamento no está que proporción o cuánto tiempo debiera dedicar un diputado a estas actividades. El documento público más cercano para definir esta proporción son los calendarios anuales legislativos, que entrega que un diputado debiese trabajar el 51% del tiempo en sesiones y comisiones y un 49% en otras actividades parlamentarias. Es de vital importancia definir qué proporción del tiempo de trabajo un diputado debiese estar en sesiones y comisiones. “Lo que no se define no se puede medir, lo que no se mide no se puede mejorar y lo que no se mejora se degrada siempre”.

Las conclusiones del rendimiento durante el último período parlamentario de los diputados son las siguientes:

  • Planificaron poco: planificaron un 59% del tiempo que tuvieron que haber planificado. (Polinforme: Carga laboral)
  • Planificaron mal: No se utilizó el lunes casi en su totalidad ni el jueves en la tarde, generando choques en sus agendas y contradiciendo al Calendario Legislativo. 1 de cada 3 eventos tuvieron algún tipo de incompatibilidad horaria; dentro de ese tercio, 2 de cada 3 registraron asistencia simultánea. (Polinforme: Planificación)
  • Faltaron harto: 18% de inasistencia. Una asistencia se define cuando un diputado está un instante del evento. (Polinforme: Inasistencia)
  • Fueron impuntuales: Las sesiones se iniciaron con el 47% de los diputados. (Polinforme: Impuntualidad)
  • Trabajaron poco: en sus eventos medibles trabajaron un 48% en relación a las 45 horas de un chileno común.
  • Casos extremos inaceptables: el lunes del último año trabajaron en promedio 54 minutos, siendo que es un día dedicado al trabajo exclusivo de comisiones.
  • Costo: 35 mil millones de pesos en el último período parlamentario.

Un proceso legislativo eficiente es necesario para avanzar en temáticas nacionales, tales como migración, educación, identidad de género, criptomonedas o aplicaciones disruptivas como Uber o Cabify. Es importante tener una herramienta de fiscalización que transparente el quehacer de sus principales actores. Primero se partió por cuánto trabajan, los siguientes proyectos irán enfocado en votaciones, intervenciones y análisis del flujo de proyectos del proceso legislativo.

Polidato

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