Choque de Agenda Cámara Baja

Choque de Agenda Cámara Baja

“La planificación y preparación adecuadas

impiden el rendimiento defectuoso.”

John Lanchester

 

Se define choque de agenda cuando un diputado tiene comprometido más de una sesión o comisión en el mismo tiempo. Esto imposibilita la correcta participación en los eventos dado que de frentón no va a poder asistir o va a estar parcialmente, no pudiendo entregar la dedicación requerida para elaborar las leyes que regulan a la sociedad chilena. 

Análisis global Cámara Baja

Una correcta planificación de las sesiones y comisiones apuntan directamente a un proceso legislativo más eficiente. En el primer polinforme de carga laboral se explicó que un diputado tiene que dedicar un 52% de su tiempo trabajado a sesiones y comisiones, y un 48% a otras actividades parlamentarias. En su conjunto los diputados debiesen haber trabajado en el último período parlamentario 501.903 horas en sesiones y comisiones. La realidad, planificaron trabajar solo 291.670 horas, es decir, dedicaron solo el 30% de su tiempo al trabajo en sesiones y comisiones, y un 70% en otras actividades. Las horas planificadas están bajo el supuesto que un diputado puede asistir a más de un evento en el mismo período de tiempo. 

El siguiente polinforme tiene como objetivo cuantificar estos choques de agenda entre sesiones y comisiones.

En total son 120.525 eventos entre sesiones y comisiones, de los cuales el 27% de estos tuvieron por lo menos un choque de agenda; es decir, se planificaron 1 de cada 4 eventos con choque de horario. En promedio cada choque tuvo una duración de una hora, afectando el 44% de la duración del evento. Los eventos más afectados fueron las comisiones con un porcentaje de choque de un 40%. 

El total de horas que tienen algún tipo de choque agenda son 34.980, representando 12% del total de tiempo planificado en sesiones y comisiones. ¿Cuántas de esas horas se pueden asistir? Para calcular este polidato asumimos que el diputado en caso de que exista uno o más choques va a poder asistir a la mitad de esas horas, esto significa que por lo menos se perdieron 17.490 horas en el último período parlamentario. En promedio, el costo de una hora diputado es de 126.153 (considerando sueldo bruto, gastos operacionales, asesorías externas y personal de apoyo, y una jornada laboral de 7.5 horas dado que trabajan los sábados), lo que implica que el costo para el país por incompatibilidad de horario es de aproximadamente 2.206 millones de pesos en el último período parlamentario.

En el polinforme de carga laboral se explicó que el costo de horas no planificadas sin considerar choques de agenda era de $26.525 millones, sumando el costo de incompatibilidad horaria de $2.206 millones, resulta que en el último período parlamentario el costo de horas no planificadas considerando choques de agenda equivale a más de 28 mil millones de pesos.

¿Se puede hacer más eficiente la planificación?

Como se puede ver en el gráfico, el porcentaje de pérdida de horas por choques de agenda es mayor el día jueves que los martes y miércoles, a pesar que las horas destinadas para trabajar del jueves es significativamente menor que la de los otros 2 días. El lunes, siendo el día de la semana con la menor carga laboral, tiene un porcentaje de pérdida por choque del 4.7% de la jornada, similar al del martes. 

¿Es posible distribuir las 17.490 horas de choques de agenda? A priori sí. En total hay 210.233 horas no planificadas que sí se debiesen planificar para que un diputado trabaje el 52% de su tiempo en sesiones y comisiones. Como se analizó en el polinforme de carga laboral, los diputados planificaron trabajar solo 1.4 horas los días lunes; entrando a trabajar normalmente a las 15:00 y 2.7 horas los días jueves; terminando su jornada a las 12:30. Es por esta razón que si existen bloques de horario disponibles en estos días.

Las 17.490 horas perdidas por choque de agenda en todo el período parlamentario es equivalente a que cada diputado pierda alrededor de 1 hora y 2 minutos por semana. Si se utilizara mejor las mañanas de lunes y las tardes del jueves no habría problemas de redistribuir las horas perdidas.    

Análisis particular Cámara Baja

Aterrizando individualmente este análisis global de choques de agenda en la Cámara Baja, un diputado en promedio planifica 27% de sus responsabilidades legislativas con incompatibilidad horaria y con una duración promedio de cada choque de 1,06 horas. Esto es equivalente a verse imposibilitado de asistir en promedio al 6% de su jornada laboral.

¿Quiénes fueron los diputados qué porcentualmente perdieron menos horas sobre las que planificaron?

Jorge Tarud es quien menor porcentaje de pérdida por choque de agenda tiene con un 1%, también es quien menos horas tiene planificadas; es decir, es quien menos tiempo planifica y quien porcentualmente pierde menos horas en relación a cuánto planifica trabajar. También se repiten los nombres de: Javier Hernández, Jenny Álvarez, Luis Rocafull y Joaquín Tuma.

A continuación, los diputados que porcentualmente perdieron más horas sobre las que planificaron.

Alberto Robles es quien porcentualmente más tiempo perdió sobre las horas que planificó con 14,7%, que equivalen 46 minutos diarios. También se repiten los nombres de: Yasna Provoste, Camila Vallejo, Sergio Gahona y Jaime Bellolio.

La repetición de los nombres en los extremos de los rankings tiene sentido, dado que al tener más horas por planificar es más probable que exista incompatibilidad horaria. La correlación entre carga laboral y porcentaje de pérdida por choques de agenda es de 0,76, es decir, existe una relación lineal moderada entre las dos variables. Esto quiere decir que existen casos en que van a tener el mismo porcentaje de pérdida con diferencias significativas entre sus cargas laborales, como lo podemos ver en el siguiente gráfico:

Los diputados de color azul lograron planificar mejor sus eventos que los de color rojo. Véase el caso de Germán Verdugo y Jaime Bellolio, los dos tuvieron un porcentaje de pérdida cercano al 10%, la diferencia recae en que Jaime tuvo en promedio una carga laboral mayor equivalente a 1 hora y 23 minutos diarios. Por otro lado, Alberto Robles y Jorge Rathgeb con una carga laboral diaria cercana a las 5 horas, tienen una significativa diferencia de pérdida de alrededor de 9.5 puntos porcentuales, equivalente en promedio a media hora más de pérdida de incompatibilidad horaria por día.

Análisis de comisiones

El principal objetivo de una comisión es el estudio pormenorizado y especializado de cada uno de los proyectos de ley; es donde se van a alimentar de los conocimientos técnicos necesarios para ser discutida después en las sesiones de sala. El congreso las define como la parte más importante del trabajo legislativo, especialmente aquellas que tienen un carácter permanente.

La otra importancia que tienen las comisiones para el análisis es que son más flexibles que las sesiones, dado que estas últimas están todos los diputados comprometidos.

A continuación, las comisiones permanentes ordenadas de mayor a menor según sus porcentajes de tiempo que comprometen debido a los choques de agenda.

La comisión revisora de cuentas, la de bomberos y ética y transparencia son las que tienen mayor porcentaje de choques de agenda, más del 85% de los eventos y con un porcentaje de perdida máximo mayor que el 80%.

Por otro lado, es importante destacar que la comisión de educación fue la que más horas comprometió con 1.346 horas.

Conclusión

¿Planificaron adecuadamente las distintas actividades los diputados en el último período parlamentario? No necesariamente, ya que más del 25% de todos los eventos planificados tienen choque de horario y la duración de este puede superar el 40% de la duración del evento comprometido. El resultado es que se pierden el 6% de las horas solo por incompatibilidad de horaria. Este número puede parecer pequeño, pero hay que considerar que se descontó el tiempo perdido que incurre un diputado cuando tiene que cambiar de sala para asistir al otro evento, ni tampoco la pérdida que incurre el diputado cuando llega a un evento de forma impuntual. 

El tiempo que se tuvo que haber distribuido semanalmente para que no exista incompatibilidad horaria es aproximadamente de 1 hora. En una semana normal, hay dos días con grandes bloques de horarios disponibles, que son el lunes y el jueves con alrededor de 11 horas disponibles para la realización de sesiones y comisiones. Si planificaran trabajar los lunes en la mañana o los jueves en la tarde no habría ningún problema de choques de agenda.

En este nuevo período parlamentario la planificación se complejiza, dado que aumentó en un 29% el número de diputados.

Por calendario legislativo los diputados debiesen trabajar el 52% de su tiempo en sesiones y comisiones. En carga laboral se analizó que en verdad planifican trabajar el 30% en vez del 52%. Con choque de agenda vemos que este 30% planificado se transforma en 28,2%, dado que es imposible que puedan estar en más de un lugar a la vez. 

En el siguiente polinforme este porcentaje continuará disminuyendo dado que cuantificaremos unas de las pérdidas de trabajo más relevantes, la inasistencia.

Polidato

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